Junio, 2007
Rediseño del Sitio de Arte Sacro
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01 de Mayo, 2007
Callará 22 meses el órgano del Evangelio
Es uno de los instrumentos musicales más grandes e impresionantes del mundo, pero está enfermo. Una filtración de agua dañó sus cuerdas vocales de madera y su voz ya no es aquella que presumía cuando fue construido, en el año 1735....
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MANUAL DE PREVENCIÓN DE ROBOS CULTURALES EN RECINTOS RELIGIOSOS


Secretaría de Gobernación
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
Instituto Nacional de Antropología e Historia
Coordinación Nacional de
Restauración del Patrimonio Cultural


CONACULTA - INAH

Directorio
Lic. Diódoro Carrasco Altamirano Secretario de.Gobernación
Lic. Humberto Lira Mora Subsecretario de A.suntos Religiosos
Lic. Jaime Almazán Delgado Director General de Asociaciones
Religiosas

Primera edición: 1997
Primera reimpresión: 2000
© Instituto Nacional de Antropología e Historia
Córdoba 45. col. Roma. C.P. 06700.
México. D.F.
Impreso y hecho en México
Diseño editorial e ilustración:
Sergio Gaylón Legorreta
Rafael Tovar y de Teresa
Presidente del Consejo Nacional para
la Cultura .y las Artes
María Teresa Franco
Directora Gen.eral dellNAH
Luciano Cedillo
Coordinador Nacional de Restauración
del Patrimonio Cultural.


Agradecimientos

La Ley impone como responsabilidad de la Secretaría de Gobernación coadyuvar, por conducto de la Subsecretaría de Asuntos Religiosos, con las dependencias y entidades competentes de la Administración Pública Federal en la conservación del patrimonio de la nación, sobre todo de aquel que tiene valor arqueológico, artístico o histórico en uso de las asociaciones religiosas, así como en el registro de los representantes responsables de los mismos.

En tal virtud, dicha Subsecretaría colabora en la reedición de este manual para distribuido entre los representantes de las asociaciones religiosas que tienen bajo su custodia bienes de propiedad federal, a fin de preservados en su integridad y cuidar de su salvaguarda. La Secretaría de Gobernación, a través de la Subsecretaría de Asuntos Religiosos, reconoce la infatigable y entusiasta colaboración del Instituto Nacional de Antropología e Historia y en especial a la Restauradora Magdalena Morales Rojas, encargada del Despacho de la Coordinación Nacional de Restauración del Patrimonio Cultural de ese Instituto para la reimpresión de este manual.

El texto de este manual tuvo la afortunada colaboración del licenciado Samuel Burguete Viveros, de la CoordinaciónNacionalde AsuntosJurídicosdel INAH; del licenciado Eliud García Castillo, de la Dirección de Seguridad de Museos del INAH;del señor Wilfredo Reyes, Sub director de la PGR;de la licenciada Mónica Morales Porras, Asesora del Director General de la Oficina Cultural Nacional de Interpol de México; de la licenciada Antonieta Díaz de Cosío y el licenciado Roberto Ramírez, Asesores de la CNRPC;del presbítero Miguel Ollmón Nplasco, Director de la Comisión Nacional de Arte Sacro y, de manera muy especial, del equipo de trabajo de la CNRPC,a quienes se agradece enormemente su interés y participación en la creación de este manual.

I. Objetivos

II. ¿Cómo evaluar los bienes custodiados?
III. ¿Cómo registrar y documentar los Bienes Culturales?
IV. ¿Como evaluar el inmueble?
V. Medios Electrónicos de Protección
VI. Preparación para emergencias
VIl. ¿Qué hacer si ocurre un robo?
VIII. Ficha para la identificación y registro de bienes culturales
IX. Medidas preventivas contra robo en recintos religiosos
X. Bibliografía

INTRODUCCION

Nuestro país tiene aproximadamente 60 000 iglesias y recintos religiosos,1 de los cuales una gran mayoría mantiene dentro de su custodia bienes culturales2 de gran importancia para nuestro patrimonio cultural.

Es bien sabido que las iglesias sufren constantemente del robo de pinturas, esculturas y partes de retablos, entre otras cosas. Esto se incrementa con la demanda cada vez mayor de los compradores que ilegalmente pagan altos precios por estos bienes.

Este tipo de despojo no sólo daña el patrimonio cultural del país, sino que además usurpa a las comunidades de un objeto o imagen de devoción y culto, el cual tiene para éstas un valor más trascedental que el económico.

Este manual busca proporcionar apoyo a los grupos religiosos y sus comunidades con el objetivo de proteger los bienes culturales que los recintos religiosos albergan,mediante información y orientación para la aplicación de medidas de seguridad contra el robo de dicho legado cultural.

Para ello es de suma importancia la colaboración del personal religioso, así como el trabajo organizado y efectivo de la comunidad, que deberá prestar constante apoyo, sin que por ello se reemplacen las funciones del Estado.

Los planteamientos de este manual son una guía a partir de la cual cada entidad deberá conocer sus
propias características, sus necesidades de protección y los riesgos a los que está expuesta, para desarrollar programas de seguridad en las iglesias, conventos y otros edificios de índole religiosa.


Restauradora Magdalena Morales Rojas
DIRECTORA DE CONSERVACIÓN DE LA CNRPC.

l. Objetivo
La posibilidad de robo de objetos culturales, especialmente aquéllos con alguna connotación estética, es una preocupación creciente entre las personas que custodian algún objeto con estas características.

2.- El robo de objetos artísticos ocupa el segundo lugar, después del tráfico de drogas, dentro del crimen
internacional.

3.- En la última década se ha visto un dramático aumento de robo de objetos artísticos en museos, galerías y colecciones. Lo peor es que, al parecer, menos del 10 por ciento de esos objetos se recupera.

4.- De la misma manera, este tipo de robos en las iglesias se ha visto incrementado a causa del valor comercial que tienen estos bienes.

El robo de los bienes culturales religiosos de las iglesias es un delito que aumenta día tras día en forma alarmante. Los robos en general se han incrementado; pero en el caso de las imágenes religiosas ello obedece principalmente a dos motivos: es fácil robar las iglesias y es un delito que es difícil perseguir.

En efecto, es menos riesgoso para los ladrones robar las imágenes de una iglesia que de un museo.

Hagamos una comparación. En un museo los objetos están protegidos en vitrinas con alarmas, hay vigilantes y sistemas para detectar robos. A determinada hora el museo cierra sus puertas, los vigilantes revisan que nada falte y que ninguna persona ajena se haya quedado en elmuseo. Durante la noche los vigilantes hacen rondines para revisar que puertas y ventanas continúen bien cerradas.

¡Aún así los ladrones llegan a robar algunos museos!

En una iglesia, las puertas están abiertas durante casi todo el día; sólo unas cuantas imágenes están protegidas por vitrinas, pero la gran mayoría está al alcance de la mano. Nadie vigila a quienes se encuentran en el interior, y cuando se cierran las puertas del templo, no se revisa que nada falte o que quede alguien escondido. Las cerraduras y cerrojos de puertas y ventanas generalmente no son muy seguros, y normalmente no se tiene la costumbre de hacer recorridos de vigilancia durante la noche.

Los ladrones generalmente no roban las imágenes de iglesias muy concurridas, sino de las iglesias de los poblados pequeños, las cuales, si permanecen abiertas, están prácticamente vacías; y si las cierran, lo más frecuente es que no cuenten con personas que las vigilen.

Cuando ocurre el latrocinio, lo más común es que al denunciarlo, las personas de la comunidad o el párroco no cuenten con una fotografía del objeto sustraído, ni con un registro con las medidas y otros datos para boletinar el robo. ¿Qué se puede hacer para evitar estos robos? Frenar este tipo de delitos debe ser el resultado de un esfuerzo en el que participemos las autoridades, el personal de la Iglesia y los miembros de la comunidad.

A las autoridades corresponden varias tareas:

  • Desarrollar campañas permanentes de información sobre la importancia del patrimonio cultural, y la necesidad de velar por su protección.
  • Vigilar diligentemente el cumplimiento de la ley (Artículo 51 de la Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos [D.O.6N /72]) que sanciona el robo de bienes culturales.
  • Asesorar a los miembros de la comunidad y al personal eclesiástico sobre los procedimientos a seguir en el caso de sustracción ilícita de algún bien cultural contenido en las iglesias.
  • Asesorar al personal eclesiástico para establecer medidas de seguridad de los bienes pertenecientes a los templos.

    Estos tres últimos puntos forman parte del contenido de este manual.

    A la Iglesia y a los miembros de la comunidad les corresponde:
  • Instalar sistemas de protección de las imágenes religiosas, tales como alarmas y vitrinas, de común acuerdo con los especialistas del INAH,a fin de evitar que dichas instalaciones dañen las imágenes, tanto físicamente como en su aspecto.
  • Instalar cerraduras seguras en puertas y ventanas, provistas con alarmas.
  • Contar con personal de vigilancia que custodie el templo durante las 24 horas del día.
  • Integrar un registro documentado y con fotografía de las pinturas, esculturas, retablos, custodias, etcétera (véase nota).

Formar una comisión de vigilancia de los bienes del templo, integrada por miembros de la comunidad, para verificar el cumplimiento de las tareas mencionadas y planificar y llevar a cabo otras que se adviertan necesarias para la mayor seguridad de los bienes del templo.

  • Siempre qye vaya alguna persona a realizar algún registro, estudio o inspección, pedir identificación y verificarla; sacar copia de ésta y guardarla.
  • Finalmente, que los miembros de la comunidad mantengan una actitud vigilante respecto a la seguridad de los
    bienes de la iglesia, actitud a tal punto decidida, que pudiera disuadir a quienes
    pretendieran realizar un robo.

II. ¿Cómo evaluar los bienes custodiados?

Primeramente se deberá realizar un inventario de los bienes custodiados y del lugar donde éstos se albergan, por medio de un sencillo registro.

III. ¿Cómo registrar y documentar los bienes culturales?

Es de suma importancia hacer un inventario riguroso de aquellos bienes culturales susceptibles de ser robados.

Este inventario deberá incluir una descripción detallada con buenas fotografías a color de cada objeto de la "colección", incluyendo retablos y órganos. Esta información se escribirá en una "ficha" que deberá contener los siguientes datos: dimensiones, material, peso (si es el caso) y una descripción por escrito. (Véase la ficha anexa en la página 25).

Se sugiere incluir fotografías de detalles o marcas distintivas del objeto, ya que éstas son muy útiles para su identificación. Los videos también pueden ser de utilidad.

Un juego completo de esta información deberá ser guardado en un lugar seguro. Será conveniente tener al menos dos copias de dicha documentación. Cuando haya cambio de párroco o responsable, se deberá hacer entrega del inventario en presencia de varios testigos de la comunidad. Asimismo, si se da algún movimiento de obra, éste deberá ser registrado.

De esta manera, si alguna obra es robada, esta documentación será indispensable para que las autoridades alerten a otras dependencias y a probables compradores y sea posible su recuperación. Independientemente de que se avise o no a la policía, se deberá reportar al Ministerio Público, o cerciorarse de que la misma policía lo reporte a éste.

IV. ¿Cómo evaluar el inmueble?

Desafortunadamente hay pocos lugares en la actualida que se puedan considerar inmunes al robo. Por ello, se deberán conocer los puntos seguros y vulnerables de la construcción del inmueble, así como su situación actual, considerando desde el barrio donde éste se encuentra, hasta los detalles interiores del recinto. Para lograr la máxima seguridad posible se deberán eliminar todos los puntos vulnerables. · La evaluación se inicia analizando los alrededores (no el interior del recinto).

Intente ver su barrio con los ojos de un ladrón:
¿Es un área congestionada o aislada?
¿Es un área con alto índice criminal?
¿Está bien iluminado o es oscuro?
¿Se reconoce a cualquier persona extraña o pasa inadvertida?
¿Hay vigilancia, patrullaje o rondas?
¿Con qué frecuencia?

La primera línea de defensa es la propia comunidad.

Considere la propiedad en su conjunto:

El primer paso para la seguridad de los bienes empieza por el control del acceso al inmueble. En el 75 por ciento de los casos, la forma de entrar y salir de un ladrón es por una puerta, que es casi siempre una puerta lateral o trasera, de uso poco común. Las otras veces el acceso es por ventanas y tragaluces; y mucho menos frecuentes son los casos en los que se hacen perforaciones en techos, paredes y pisos para entrar.

Aunque normalmente se recomienda que la propiedad esté bardeada o enrejada, si es posible, en nuestro caso esto sería improcedente en la mayoría de los inmuebles, ya que se alteraría el aspecto estético de éstos, así como la naturaleza de su función.

Es así que se recomiendan los cerrojos en puertas con llaves restringidas siempre y cuando la aplicación de éstos no las dañen o alteren, si es que ellas son parte del inmueble histórico. Utilícense éstas para todas las puertas exteriores y aquéllas interiores que sean de importancia. Las posibles salidas también deberán estar bien resguardadas.

  • El cerrojo deberá correr por lo menos una pulgada y el marco de la puerta deberá estar reforzado.
    Aun el sistema más sofisticado de cerrojos es inútil si no hay un control y uso restringido de las llaves.
  • Las ventanas o tragaluces requieren de protección. Una reja de protección colocada firmemente en
    estos vanos puede funcionar. Existen innovaciones para este caso que pueden ser láminas de policarbonato que son irrompibles y películas de seguridad. Esto ofrece una alternativa en aquellos casos en donde existan consideraciones de tipo estético o sean zonas de evacuación.
  • La apertura del recinto deberá efectuarse en compañía de una persona.
  • Avisar al responsable si se detecta una situación anormal.
  • Al cerrar, revisar que puertas y ventanas estén debidamente cerradas y que no quede persona ajena en el interior del inmueble.
  • El exterior del inmueble deberá estar bien iluminado en la noche y despojado de arbustos u obstáculos que pudieran encubrir a algún intruso.
  • Un inmueble bien iluminado puede auyentar a un posible intruso.
  • Sería conveniente que hubiera patrones de actividad frecuentes e irregulares (aun los días festivos), para dar la impresión de que el inmueble está habitado y protegido todo el tiempo.
  • Un perro guardián podría ser de utilidad. Es sabido que la mayoría de los ladrones, para planear el robo, han tenido que estar antes dentro del recinto por alguna razón. Es la manera más probable para que el ladrón potencial planee su robo

Evidentemente, la mayor parte de las iglesias están abiertas al público en forma indiscriminada, por lo que en este caso es muy difícil detectar a personas ajenas al lugar.

Sin embargo, hay casos concretos de empleados delimpieza, custodios y personal de reparaciones que tienen acceso directo y tiempo suficiente para evaluar los objetos de su interés y planear cómo extraer la obra.

Por ello es importante que se conozca o investigue bien quiénes serán las personas con acceso directo, y si no son de confianza deberán estar acompañadas por alguien responsable. Si se contrata personal temporal, especialmente alguien que haya tenido acceso a llaves, es recomendable cambiar las chapas y hacer un inventario inmediatamente después.

Una vez hecha esta revisión (se habrán identificado las zonas vulnerables). Con lo cual, aunque no se tendrán aún todas las respuestas, será posible establecer prioridades y determinar un plan de acción.

Es difícil que pueda existir una "seguridad perfecta". Pero la probabilidad de intrusión y robo aumentan si el o los culpables disponen de suficiente información del interior, audacia, privacidad y tiempo.

El objetivo del programa de seguridad para los bienes custodiados debe poder conseguir que sea sumamente
difícil el tener acceso a éstos.

El ladrón potencial debe sentirse muy inseguro ante dispositivos defensivos que deberán ser muy visibles o muy ruidosos; al menos le deberá tomar mucho tiempo sobrepasarlos.


V. Medios electrónicos de protección

Cuanto más vulnerable sea el exterior del inmueble, más tendrá que apoyarse en sistemas electrónicos de seguridad. De aquí que lo más recomendable sería la instalación de un sistema de alarma electrónico.

Actualmente hay muchos sistemas y compañías que los proveen. (No se recomiendan marcas en especial. Existen muchas de donde escoger y su tecnología avanza con mucha rapidez. Existen algunas compañías que trabajan a nivel nacional. Se recomienda consultar el directorio telefónico.)

La instalación de un sistema de alarma alterará la rutina diaria, por lo que se deberá pensar en un sistema el cual se pueda controlar y revisar regularmente.

Entre más sencillo sea el sistema, será más simple su uso y mantenimiento. Se deberá cuidar que la instalación del sistema de alarma no afecte fisica o estéticamente los bienes expuestos.

Así entonces, se solicitarán presupuestos a diferentes compañías que ofrecen equipos de protección y seguridad, para que de esta manera se evalúen las posibilidades de cubrir tales necesidades.

En este proceso se deberá tener cuidado al exponer los contenidos o colecciones. No hay que discutir acerca de su valor con personas desconocidas.

  • Existen unos mecanismos de luz que se activan a través de un detector de movimiento dentro del área protegida que en un momento dado pueden auyentar a un intruso.
  • También se pueden instalar en el interior luces programadas a prenderse en diferentes horas.
  • Un sistema de seguridad (y contra fuego) tiene cuatro componentes principales:

Primero están los sensores que detectan movimiento; el segundo es aquel por el cual la alarma se transmite, ya sea por un cableado de bajo voltaje o por transmisión de radio (sin cables); el tercero es un centro de control que monitorea todas las actividades y reporta instantáneamente la ubicación de una alarma a una fuente de servicios o centro de acción; finalmente, en cualquiera de los casos anteriores, deberá ser posible el contacto con una agencia: policía, bomberos o una compañía privada de seguridad que investiguen la causa de la alarma y tomen acción.

Entre los diferentes modelos de sensores o detectores de movimiento, existen tres tipos principales que cumplen con los requisitos necesarios para nuestro caso:

a) Detectores de movimiento
b) Contactos magnéticos de puertas
c) Detectores de vidrios rotos
a) Se trata de un detector infrarrojo pasivo. Éste es el más utilizado. Se colocan generalmente en los techos o en paredes muy arriba. Pueden cubrir áreas muy extensas como todo un cuarto o un corredor, o bien, concentrarse en un punto crítico.
b) Estos contactos magnéticos de puertas se utilizan principalmente para monitorear puertas y ventanas.
También se pueden instalar en vitrinas, gabinetes y cajones. El aparato se activa cuando la puerta o ventana se abre. Son confiables, fáciles de instalar, pequeños y económicos.
c) Los detectores de rompimiento de vidrios, se utilizan para proteger ventanas, tragaluces y vitrinas. Se montan en el vidrio o marco de éstos y reaccionan con las vibraciones del rompimiento del vidrio.

VI. Preparación para emergencias

Por naturaleza tendemos a pensar que no va a suceder un desastre (robo, inundación, fuego, terremoto), y se piensa equivocadamente que se podrá manejar la situación personalmente, si se diera el caso.
Una lista con los nombres, direcciones y teléfonos del personal a quien se deberá acudir en caso de emergencia: policía, bomberos, personal de salud, cerrajero, etcétera será imprescindible.

Este directorio se deberá tener a la mano y actualizarse regularmente. Por lo menos deberá haber dos copias de éste, conociéndose el lugar donde se guarda por varias personas de confianza que puedan ayudar en caso de emergencia.

VII. Preparación para emergencias

Por naturaleza tendemos a pensar que no va a suceder un desastre (robo, inundación, fuego, terremoto), y se piensa equivocadamente que se podrá manejar la situación personalmente, si se diera el caso.

Una lista con los nombres, direcciones y teléfonos del personal a quien se deberá acudir en caso de emergencia: policía, bomberos, personal de salud, cerrajero, etcétera será imprescindible.

Este directorio se deberá tener a la mano y actualizarse regularmente. Por lo menos deberá haber dos copias de éste, conociéndose el lugar donde se guarda por varias personas de confianza que puedan ayudar en caso de emergencia.

VIII. Ficha para la identificación y registro de bienes culturales

En esta página desplegable usted encontrará el formato fotocopiable para la identificación y registro de
bienes culturales. (Ver archivo para almacenar)

IX. Medidas preventivas contra robo en recintos religiosos

Evaluar bienes custodiados Es indispensable contar con un inventario de los bienes custodiados.
¿Se cuenta con un inventario de todos los bienes custodiados?
¿Se cuenta con una ficha de identificación de cada uno de los bienes?
La ficha, ¿está acompañada de fotografías y/o videos?

Si se cuenta con un inventario y/o fichas, haga una revisión. Si no se cuenta con inventario ni ficha de identificación de cada uno de los objetos custodiados, hágalo.

Haga un inventario, es decir, un listado de todos los bienes custodiados; sáquele una copia.

Haga un registro sencillo de cada pieza. Véase la ficha muestra en la página 25. Tome fotografías y/o videos de cada pieza y anéxelos a la ficha.

Al cambio de responsable, hacer entrega y recepción física y firmada de los bienes que se entregan y que se reciben, frente a testigos de la comunidad.

Evaluaciónde riesgo para el inmueble:
Detecte puntos seguros y vulnerables. Registre cada uno de ellos en un listado simple, punto por punto.
Los alrededores. Vea la zona "con los ojos de un ladrón".

Desde el exterior:

  • Las puertas, ¿tienen cerrojos en buenas condiciones y sirven, o hay que arreglados o cambiarlos?
  • Las ventanas, ¿cierran bien?, ¿tienen protecciones, aunque parezcan difíciles de alcanzar?
  • Los tragaluces, ¿están rotos?, ¿tienen protecciones aunque parezcan difíciles de alcanzar?
  • ¿Hay alumbrado?, ¿se cuenta con luces que prenden cuando alguien se acerca?
  • ¿Hay arbustos donde se puedan esconder, son altos?, ¿se han recortado?, ¿se pueden quitar?
  • ¿Se cuenta con vigilancia (propia o de la comunidad)?
  • ¿Se hacen rondines regulares o irregulares?
  • ¿Saben qué hacer en caso de emergencia?
  • ¿Hay rejas o puertas?, ¿en qué estado?
  • ¿Se cuenta con un perro guardián?

Desde el interior:

  • Las puertas, ¿tienen cerrojos en buenas condiciones o hay que arreglar o cambiar?
  • Las ventanas, ¿cierran bien?, ¿tienen protecciones aunque parezcan difíciles de alcanzar?
  • Los tragaluces, ¿están rotos?, ¿tienen protecciones aunque parezcan difíciles de alcanzar?

Registro de las personas que tienen acceso:

  • ¿Hay alumbrado?, ¿se cuenta con luces que se prendan cuando algo o alguien se mueve?
  • ¿Se cuenta con vigilancia propia o de la comunidad?
  • Rondines, ¿frecuentes e irregulares?
  • ¿Se tienen dos juegos de llaves?
  • ¿El uso de las llaves está restringido a unas cuantas personas?
  • ¿Existe un listado de las personas que tienen o han tenido acceso a las llaves, desde la última vez que
    se cambió la combinación?

¿Se cuenta con un listado de todas las personas que tienen libre acceso al recinto (Datos personales, dirección, teléfono, fotografía)?


Sistemas de alarma:

  • ¿Se cuenta con algún sistema de alarma contra robo?
  • ¿Se cuenta con algún sistema de alarma contra incendio?

Para emergencias:

  • ¿Se cuenta con un listado de teléfonos de emergencia y con indicaciones de "Qué hacer en caso de emergencia, robo o incendio" a la vista ya la mano?
    Haga un registro de las condiciones de seguridad que guarda su inmueble, incluyendo una columna para indicar la reparación o instalación nueva que se requiere, e inicie el proceso de actualización de medidas de seguridad, anotando en cada caso si se llevó a cabo la reparación o instalación necesaria y en qué fecha.

    Se recomienda consultar el manual, ya que en el interior encontrará sugerencias y explicaciones de cada una de las medidas y su aplicación. Haga los listados de personas con libre acceso y fotocópielas.
    Haga los listados de vigilantes, rondines, etcétera.
    Haga un listado por orden de prioridades de
    "Qué hacer en caso de emergencia", que incluya no sólo qué hacer, sino también a quién dar aviso y a dónde hacerlo.
    Los listados y directorios deberán guardarse en lugares seguros y del conocimiento de varias
    personas de confianza.

Para mayores informes:
INAH.Dirección de Asuntos Jurídicos: 511 0844
CNRPC/INAH: 688 27 74 Y6689979
PGR:01 800 70 700

X. Bibliografía

  • Decreto presidencial del 20 de febrero de 1986. Acuerdo por el que se establecen normas mínimas
    de seguridad para la protección y resguardo del patrimonio cultural que albergan los museos; México.
  • Faulk, Wilbur y Arthur w. Schultz "Security for Cultural Objects in the Home" Caring for your Collections Harry N. Abrams, 1992.
  • Ley Federal sobre Monumentos y Zonas Arqueológicos, Artísticos e Históricos
    (Artículos 50 Y 51 [D.o.6N /72]) México.


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